ONUSIDA

Caso de Inversión

Hace algunos años, la respuesta al VIH en sus diferentes niveles se caracterizaba por la dispersión de acciones y pluralidad de actores que no siempre lograban una respuesta conjunta, efectiva e integral. Esto ocasionaba elevados costos para dar respuesta a la epidemia, comprometiendo su sostenibilidad. Desde 2011 se ha propuesto un nuevo marco de inversión estratégica cuyo objetivo es apoyar una mejor gestión de las respuestas nacionales e internacionales a la epidemia. ONUSIDA condujo el estudio del “Caso de la Inversión en VIH en Honduras”, el cual pone sobre la mesa la situación nacional de la epidemia y las inversiones para responder a ésta en relación a las categorías de inversión propuestas por el marco. El fin último es emplear de manera más eficiente los recursos desarrollando planes basados en la evidencia, orientar las metas y recursos de los planes en correspondencia con el tipo de epidemia y las poblaciones más afectadas, y en dirigir los recursos hacia intervenciones más costo efectivas.

Honduras, al igual que el resto de la región, comparte una situación de desbalance entre necesidades, captación y uso de recursos. Obtener recursos suficientes para que el nivel de provisión de servicios –incluyendo las acciones de estrategias de promoción y prevención- sea compatible con el volumen total de las necesidades es una meta difícil de alcanzar para cualquier sociedad. Como un ciclo que se retroalimenta: la demanda de intervenciones de prevención, tratamiento y atención, crece más rápidamente que los recursos para atender la epidemia, teniendo como efecto una capacidad de oferta insuficiente en cantidad (baja cobertura) y calidad. La combinación de baja cobertura, pobre calidad e intervenciones no estratégicas tiene como efecto un incremento en la cantidad de nuevas personas infectadas, la rápida progresión a etapas avanzadas de la infección -por diagnóstico tardío y seguimiento clínico no oportuno- y por ende un aumento en la letalidad y mayores necesidades de atención paliativa y de mitigación del impacto social.

Las disminución de recursos para financiar la respuesta nacional al VIH demanda el uso más eficiente de los recursos desarrollando planes basados en la evidencia, orientando las metas y recursos de los planes en correspondencia con el tipo de epidemia y las poblaciones más afectadas y dirigiendo los recursos hacia intervenciones más costo efectivas.

Para mejorar la efectividad y calidad de la prevención se debe:


• Incitar al Estado a que asuma mayores cuotas de participación en los programas de prevención en las mujeres trabajadoras del sexo (MTS), hombres que tienen sexo con hombres (HSH) y población garífuna y reducir la dependencia de recursos externos para financiar estos programas;
• Ampliar la detección de nuevos casos descentralizando la prueba del VIH con énfasis en estas poblaciones;
• Desarrollar un plan de expansión de la prueba y consejería a fin de aumentar el diagnóstico temprano de VIH y los beneficios preventivos, con metas claras incluyendo una combinación de intervenciones; y
• Aumentar la cobertura de prueba en mujeres embarazadas.

Para optimizar la inversión en tratamiento antirretroviral (ARV) se debe:


• Aprovechar el 20% de reducción de precios en compras por el Fondo Estratégico de la Organización Panamericana de la Salud (OPS);
• Realizar compras a través de Fundación Clinton / UNITAID, con antecedentes en la región;
• Negociar de forma conjunta por medio de la Secretaría Ejecutiva del COMISCA (SE-COMISCA), como se hace desde 2009 a través de la Comisión Técnica Subregional de Medicamentos;
• Centralizar la compra de insumos diagnósticos de VIH incluidos en el algoritmo; y
• Aumentar la asignación de recursos financieros del presupuesto nacional para el rubro de insumos de laboratorio.


Las sostenibilidad implica el balance entre consumo y regeneración de recursos requeridos para conservar el dinamismo de un sistema. La noción de sostenibilidad destaca la existencia de un límite en el crecimiento de los recursos, dictados por la disponibilidad y el tiempo de renovación de los mismos. Esto lleva a la reflexión de cuidar que las decisiones y actuaciones de hoy no reduzcan la viabilidad futura. Así, los estudios de impacto socioeconómico del VIH muestran que la supervivencia económica y social futura depende de actuar ahora para cambiar las tendencias epidemiológicas y su impacto sobre la fuerza laboral, el proceso productivo, los costos sociales, entre otros aspectos.

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