ONUSIDA

Acceso Universal

Desde los comienzos de la epidemia del VIH, las personas han luchado contra todo pronóstico y se han visto enfrentadas a importantes riesgos en busca de un mundo más equitativo que apoye su bienestar. Las personas, con propósitos y visión, han encabezado la respuesta frente al VIH y su lucha ha evolucionado hacia un compromiso nacional sin precedentes. Reconociendo la necesidad de responder a los complejos desafíos sociales, de salud y de desarrollo inherentes al VIH, los países han adoptado una respuesta multisectorial frente al VIH que involucra a los ministerios de gobierno, a la sociedad civil, entre los que se incluye a las personas que viven con y están afectadas por el VIH, a los socios internacionales para el desarrollo y a las agencias de las Naciones Unidas, a las comunidades de inspiración religiosa y al sector privado.

A lo largo de los años, los gobiernos han creado y acordado numerosos compromisos de alto nivel y se han impuesto objetivos ambiciosos por medio de los cuales medir el progreso logrado, y por los cuales se harán
responsables. A medida que se supervisan estos compromisos, las partes interesadas continúan identificando vacíos y obstáculos que deben superarse para poder ampliar su respuesta y mejorar la vida de las personas que viven con y están afectadas por el VIH.

El acceso universal a tratamiento, prevención, atención y apoyo relacionados con el VIH es la culminación de estos compromisos y constituye un punto en la mitad del camino para alcanzar el Objetivo de Desarrollo del Milenio de “detener y revertir la propagación del VIH”. El acceso universal, como un llamado para lograr servicios relacionados con el VIH que sean más equitativos, asequibles e integrales, y como una plataforma para la justicia social, ha inspirado a personas y comunidades en todo el mundo para dar lo mejor de sí.

En 2006, los gobiernos hicieron un compromiso histórico ante las Naciones Unidas para ampliar drásticamente la respuesta frente al SIDA. En la Declaración Política sobre VIH/SIDA (2006), los países se comprometieron a avanzar hacia el acceso universal para la prevención, tratamiento, atención y servicios de apoyo relacionados con el VIH para todos los que lo requiriesen para el año 2010. Este compromiso tiene como base la Declaración de Compromiso sobre el VIH/SIDA (2001), en la cual los gobiernos hicieron una serie de compromisos de tiempo limitado para ampliar sus esfuerzos para tratar el VIH. Ambas declaraciones apoyan y dan impulso al acceso universal y al logro de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM), en particular al Objetivo de Desarrollo del Milenio 6, que busca detener y revertir la propagación del VIH para el año 2015.

 

 

 

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