ONUSIDA

Declaraciones Políticas sobre sida

Por medio de una serie de resoluciones y declaraciones aprobadas por los Estados Miembros de las Naciones Unidas, el mundo ha establecido una serie de compromisos, acciones y objetivos para detener y hacer retroceder la propagación del VIH y ampliar de manera significativa el acceso universal a los servicios de prevención, tratamiento, atención y apoyo relacionados con el VIH.

Declaración de compromiso en la lucha contra el VIH/SIDA 2001

En junio de 2001, diferentes jefes de Estado y representantes de gobierno se reunieron durante el periodo extraordinario de sesiones de la Asamblea General de Naciones Unidas dedicado al VIH y al sida. En la reunión se reconoció que la epidemia había provocado gran cantidad de muertes y sufrimiento en todo el mundo. Este periodo extraordinario de sesiones también sirvió para recordar al mundo que todavía había esperanza. Las comunidades y los países, con la voluntad y los recursos necesarios, pueden cambiar el curso de la epidemia.

Durante el periodo de sesiones, los jefes de Estado y representantes de gobierno aprobaron la Declaración de compromiso en la lucha contra el VIH/SIDA. La declaración presenta una serie de objetivos nacionales y acciones mundiales para revertir la epidemia. Los Estados Miembros deben enviar cada dos años informes de sus progresos nacionales a la Secretaría de ONUSIDA.

Declaración política sobre el VIH/SIDA de 2006

En 2006, los Estados Miembros se reunieron para revisar los progresos conseguidos en torno a los objetivos establecidos en la Declaración sobre el VIH/Sida de 2001.
El 2 de junio de 2006 los Estados Miembros aprobaron por unanimidad una Declaración política sobre el VIH/SIDA durante la clausura de la Reunión de alto nivel sobre el sida de la Asamblea General de las Naciones Unidas. Este documento reafirma la Declaración de compromiso en la lucha contra el VIH/SIDA de 2001 y los Objetivos de Desarrollo del Milenio, en especial el objetivo de detener y comenzar a reducir la propagación del sida para 2015. La Declaración política también reconoció “la necesidad apremiante de avanzar en forma significativa en la consecución del objetivo del acceso universal a programas amplios de prevención, tratamiento, atención y apoyo para 2010.”

Declaración política sobre el VIH/SIDA de 2011

Transcurridos treinta años desde el comienzo de la epidemia de sida y diez años desde el histórico Periodo extraordinario de sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas sobre el VIH/Sida, los líderes se congregaron en la Reunión de Alto Nivel de la Asamblea General de las Naciones Unidas sobre el sida, celebrada del 8 al 10 de junio en Nueva York.

 

Acceso Universal

Desde los comienzos de la epidemia del VIH, las personas han luchado contra todo pronóstico y se han visto enfrentadas a importantes riesgos en busca de un mundo más equitativo que apoye su bienestar. Las personas, con propósitos y visión, han encabezado la respuesta frente al VIH y su lucha ha evolucionado hacia un compromiso nacional sin precedentes. Reconociendo la necesidad de responder a los complejos desafíos sociales, de salud y de desarrollo inherentes al VIH, los países han adoptado una respuesta multisectorial frente al VIH que involucra a los ministerios de gobierno, a la sociedad civil, entre los que se incluye a las personas que viven con y están afectadas por el VIH, a los socios internacionales para el desarrollo y a las agencias de las Naciones Unidas, a las comunidades de inspiración religiosa y al sector privado.

A lo largo de los años, los gobiernos han creado y acordado numerosos compromisos de alto nivel y se han impuesto objetivos ambiciosos por medio de los cuales medir el progreso logrado, y por los cuales se harán
responsables. A medida que se supervisan estos compromisos, las partes interesadas continúan identificando vacíos y obstáculos que deben superarse para poder ampliar su respuesta y mejorar la vida de las personas que viven con y están afectadas por el VIH.

El acceso universal a tratamiento, prevención, atención y apoyo relacionados con el VIH es la culminación de estos compromisos y constituye un punto en la mitad del camino para alcanzar el Objetivo de Desarrollo del Milenio de “detener y revertir la propagación del VIH”. El acceso universal, como un llamado para lograr servicios relacionados con el VIH que sean más equitativos, asequibles e integrales, y como una plataforma para la justicia social, ha inspirado a personas y comunidades en todo el mundo para dar lo mejor de sí.

En 2006, los gobiernos hicieron un compromiso histórico ante las Naciones Unidas para ampliar drásticamente la respuesta frente al SIDA. En la Declaración Política sobre VIH/SIDA (2006), los países se comprometieron a avanzar hacia el acceso universal para la prevención, tratamiento, atención y servicios de apoyo relacionados con el VIH para todos los que lo requiriesen para el año 2010. Este compromiso tiene como base la Declaración de Compromiso sobre el VIH/SIDA (2001), en la cual los gobiernos hicieron una serie de compromisos de tiempo limitado para ampliar sus esfuerzos para tratar el VIH. Ambas declaraciones apoyan y dan impulso al acceso universal y al logro de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM), en particular al Objetivo de Desarrollo del Milenio 6, que busca detener y revertir la propagación del VIH para el año 2015.

 

 

 

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Visión y Objetivos

La visión renovada de ONUSIDA es cero nuevas infecciones, cero discriminaciones y cero muertes relacionadas al Sida.

Los objetivos son diez:

Visión: Llegar a cero nuevas infecciones por el VIH
1. Reducir a la mitad la transmisión sexual del VIH, también entre los jóvenes, los hombres que tienen relaciones sexuales con hombres y en el contexto del comercio sexual.
2. Acabar con la transmisión vertical del VIH y reducir a la mitad la mortalidad materna relacionada con el sida.
3. Evitar que se produzcan nuevas infecciones por el VIH entre los usuarios de drogas.

Visión: Llegar a cero muertes relacionadas con el sida
4. Proporcionar acceso universal a la terapia antirretrovírica a las personas seropositivas que reúnen las condiciones para recibirla.
5. Reducir a la mitad las muertes a causa de la tuberculosis entre las personas que viven con el VIH.
6. Garantizar que las personas seropositivas y los hogares afectados por el virus se incluyen en las estrategias de protección social nacionales, y que tienen acceso a servicios básicos de atención y apoyo

Visión: Llegar a cero discriminación
7. Reducir a la mitad el número de países que aplican leyes y prácticas punitivas en torno a la transmisión del VIH, el comercio sexual, el consumo de drogas o la homosexualidad
8. Eliminar las restricciones a la entrada, la estancia o la residencia relacionadas con el VIH en la mitad de las naciones que las aplican.
9. Garantizar que al menos la mitad de todas las respuestas nacionales al VIH atienden las necesidades relacionadas con el virus de mujeres y niñas.
10. No tolerar la violencia basada en cuestiones de género.

Direcciones Estratégicas

Revolucionar la prevención del VIH

Cada día, más de 7.000 personas contraen el VIH. Es crucial que se lleve a cabo una revolución en materia de política, medidas y prácticas de prevención, lo que se puede lograr motivando a los políticos para que se comprometan, e impulsando la evolución de los movimientos sociales relacionados con la sexualidad, el consumo de drogas y la educación sobre el VIH para todos, bajo la dirección de personas que viven con el VIH, comunidades afectadas, mujeres y jóvenes. También es esencial que se determinen los focos de la epidemia, sobre todo en las megalópolis, así como que se garantice el acceso igualitario a programas de prevención del VIH de alta calidad y rentables que prevean la integración rápida de los avances científicos.

Impulsar la próxima fase del tratamiento, la atención y el apoyo


En 2009, murieron 1,8 millones de personas por causas relacionadas con el sida. Se puede conseguir que todos aquellos que necesitan tratamiento tengan acceso a él utilizando regímenes de medicamentos y sistemas de suministro más sencillos, asequibles y eficaces. Además, establecer más vínculos entre los servicios de terapia antirretrovírica y los de atención primaria, materna e infantil, así como con los de tuberculosis y de salud sexual y reproductiva, reducirá más los costes y contribuirá a aumentar la eficacia de los programas. Por otra parte, al mejorar las capacidades relacionadas con el registro rápido de los pacientes, se ampliará el acceso a los medicamentos, así como las competencias de los países para utilizar las flexibilidades del acuerdo sobre los ADPIC. También deben reforzarse los servicios de apoyo nutricional y de protección social destinados a las personas que viven con el VIH, incluidos los huérfanos y los niños vulnerables, por medio de transferencias sociales y económicas, y de la expansión de los regímenes de seguridad social.


Fomentar el respeto de los derechos humanos y la igualdad de género en la respuesta al VIH


Los contextos legales y sociales que no ofrecen protección frente al estigma y la discriminación, o que no facilitan el acceso a los programas relacionados con el VIH siguen obstaculizando el acceso universal. Los países deben hacer más esfuerzos para concienciar sobre los derechos humanos relacionados con el VIH y protegerlos, incluidos los de mujeres y niñas; instaurar entornos legales que protejan a las personas seropositivas y a los grupos de población más expuestos a contraer el virus; y garantizar que las comunidades con más carencias y más vulnerables reciben cobertura del VIH. Además, las personas seropositivas y las más expuestas a la infección deberían conocer sus derechos relacionados con el virus y recibir apoyo para poder defenderlos. También se deberían realizar muchas más inversiones para abordar los vínculos entre la vulnerabilidad al VIH, las desigualdades entre géneros, y la violencia contra mujeres y niñas.

Llegar a cero, la estrategia a 2015

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La estrategia de ONUSIDA pretende seguir progresando a nivel mundial en el camino hacia los objetivos de acceso universal a los servicios de prevención, tratamiento, atención y apoyo relacionados con el VIH, así como para detener y reducir la propagación del virus y contribuir a la consecución de los Objetivos de Desarrollo del Milenio para 2015.

La estrategia, adoptada por la Junta Coordinadora del Programa en diciembre de 2010, está diseñada para situar la respuesta al VIH dentro del nuevo contexto global. La respuesta al sida es una inversión a largo plazo y la intención de la estrategia es revolucionar la prevención del VIH, catalizar la próxima fase del tratamiento, la atención y el apoyo, y progresar en la realización de los derechos humanos y la igualdad de género.

La estrategia de ONUSIDA es una hoja de ruta para el Programa Conjunto con objetivos concretos que señalan los hitos en el camino hacia la visión de ONUSIDA de "Cero nuevas infecciones por el VIH. Cero discriminación. Cero muertes relacionadas con el sida".


La estrategia estará respaldada por un nuevo presupuesto integrado y marco de rendición de cuentas. El marco hará operativa la estrategia, movilizará y asignará recursos para su aplicación, evaluará los progresos e informará sobre los resultados.